Me cuesta creer que los cuerpos y fuerzas de seguridad no se coordinen lo suficiente
como para anular con contundencia cualquier amago de terrorismo y salvajada de principiantes.
Sería especialmente insultante si los salvajes cachorros vuelven a conseguir crear
una sensación de miedo e inseguridad colectiva,
algo que sin duda solo favorece, no olvidemos, a la extrema derecha de PP/VOX

martes, 3 de noviembre de 2026

Hoy en el Teatro Arriaga :
"El pesimismo alegre (Mi suicidio)", de Henri Roorda;
adaptación dirigida por Fernando Bernués,
interpretada por un brillante Mario Gas

Querido amigo,
Ayer te mentí. Tenía la obligación de ser prudente, pues no quiero que nada me impida suicidarme. Cuando recibas esta nota, estaré muerto (a menos que haya fallado). He abusado mucho, de lo mío y de lo de los demás, y eso es irreparable.
Adiós.

Así comienza la obra. En Mi suicidio, libro de una sinceridad profunda y decisiva, Henri Roorda desgrana las preguntas esenciales de la vida, el amor, la sociedad, el trabajo, el placer, mientras prepara su fin. 

Este texto existencialista avant la lettre, conciso, tan puro como la belleza que le ataba a la vida, nació con el título de El pesimismo alegre. 

Henri Roorda no era un ser enfermo, desesperado o embargado por una pasión imposible. Había sido un dandy, un degustador de “los alimentos terrestres”, un hombre sensual que gozaba con los placeres mundanos. 

El pesimismo alegre es un alegato preñado de su particular humor e ironía fatalista. Ahora, Mario Gas se sube al escenario para rescatar su memoria escénica y defender sus principios.
H.R.

El principal interés de este montaje, que, en conjunto resulta bastante atractivo, reside en el gran valor del texto sobre el que se apoya; y, como no podía ser de otro modo, en el arte del actor que lo interpreta.
Mario Gas realiza un brillante papel, que hace vivo al autor que anunció su muerte con esta obra. No se pierdan el trabajo sobre el escenario de una de las figuras más importantes del teatro español contemporáneo, y la oportunidad de conocer uno de los escritos más sugerentes del pasado siglo, cuya validez aún resuena con fuerza cien años después.