“Al euskera le vendría bien quererlo de otra manera, quererlo mejor, quererlo mas inteligentemente y, sobre todo, no obligar a quererlo.
La realidad nos obliga a reconsiderar modelos y estrategias”
sábado, 6 de febrero de 2010
Tras la "tempestad" llego la ... ¡Oh no!
Sería lamentable confundir la tempestad
con los causantes de la misma o
con los que se aprovechen de ella.