Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

lunes, 27 de abril de 2015

Bien por Gaizka Garitano y mal por los que no pueden aguantar su odio, su hipernacionalismo radical, xebofobia y estupidez mental

El entrenador del Eibar, equipo que milita en la primera división del fútbol español, se levantó y se fue ayer de la rueda de prensa que daba en Almería después de haber jugado contra el equipo local. 

Algún periodista presente en la sala -uno o dos, a decir de algunas informaciones que circularon ayer noche por las redes sociales- se había quejado por el hecho de que el entrenador, Gaizka Garitano, respondiese a una pregunta de ETB1 en lengua vasca. 

Hizo bien Garitano; respondió como debía a una falta de respeto. E hizo bien el responsable de prensa del club, que recriminó a quienes se habían quejado su actitud, recordándoles, de paso, que no hacían lo mismo cuando la lengua utilizada había sido el catalán y el club visitante el Barcelona.