Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

viernes, 17 de abril de 2015

La Gaviota, esa obra de Chéjov donde cada uno ama a la persona equivocada.



Tras su estreno en San Petersburgo en 1896, “La gaviota” fue puesta en escena en 1898 por el “Teatro de Arte de Moscú”, la compañía creada y dirigida por Konstantín Stanislavski, el gran renovador del arte de la interpretación, convirtiendo a “La gaviota” en lo que es hoy: un clásico del teatro universal.

"La gaviota" se centra en los conflictos románticos y artísticos de cuatro personajes: La ingenua Nina, la anteriormente gloriosa actriz Irina Arkádina, el dramaturgo experimental Konstantín Tréplev, hijo de Arkádina, y el famoso escritor Trigorin.

Como el resto de los dramas de Chéjov, “La gaviota” depende de un bien formado elenco de diferentes y bien desarrollados personajes. Los personajes tienden a hablar en circunloquios alrededor de un tema, en lugar de discutirlo expresamente.

La obra tiene una fuerte relación con el Hamlet de Shakespeare, no en vano, es considerada una de las diez obras teatrales cumbres de la literatura universal.