Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 4 de abril de 2015

Esculturas creativas : Charles Latrobe, Melbourne (Australia)

Según el escultor, 
le dio la vuelta al señor Latrobe para reflejar cómo 
“la universidad lleva las ideas a la cabeza”