Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
lunes, 31 de julio de 2017
domingo, 30 de julio de 2017
sábado, 29 de julio de 2017
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




















































