Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

viernes, 13 de octubre de 2023

La calle, a pesar de PP/VOX, es toda la ciudadanía.
Y ha decidido que los que se llenan la boca de esa palabra, y luego insultan a los demás, en España, hoy, son minoría.

Repetir "la calle", como hace ahora el PP/VOX y antes hicieron otros, el eco de Manuel Fraga (la calle es mía) todavía resuena en muchas de sus mentes ultraderechistas, supone imaginar a la ciudadanía como una sola entidad que piensa de la misma manera y que solo es capaz de entender aquel que la menciona.

En teoría, la calle, para ellos, es cada uno de esos ciudadanos que parece que quieran siempre la misma cosa. Pero la realidad es muy distinta. A veces, en política se emplean términos que quieren decirlo todo y en el fondo no dicen nada: la calle es como la gente o el pueblo o el mundo. Pensarlo así, es un concepto claramente antidemocrático porque no acepta la diversidad real.

La calle es toda la ciudadanía. Y la ciudadanía que vota, porque esto es una Democracia, ha decidido que los que se llenan la boca de esa palabra, y luego insultan a los demás, en España, hoy, son minoría.