El gasto y el desgaste que supondría una repetición electoral no están justificados. Unas nuevas elecciones provocarían un empate técnico: el PP no lograría crecer lo suficiente. Lo dice Iker Merodio en DEIA y creo que no le falta razón. Negociar se impone. Y para negociar hay que ceder. Eso es de primero de democracia. Tan básico que lo saben todas y todos los actores implicados. El problema surge con las actuaciones histriónicas y las que son tan pobres que ni se mueven sobre el escenario.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.