Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Los DD.HH. y el dinero

¡Que fácil es criticar a un dictador por su falta de talante democrático cuando, además de asesino y personaje non grato, es pobre. Pero si el jodido militar o el dictadorzuelo trajeado gobierna, dirige o explota un país con importantes recursos naturales, la cosa cambia y los intereses de estado pasan a ocupar parte importante de los razonamientos oficiales para justificar las sonrisas, los besos y los abrazos.

El Gobierno espera que la visita a España del mandatario libio, antes terrorista, ahora simplemente jefe de estado, Muammar Al Gadafi, abra la puerta a la firma de contratos para las empresas españolas en el país árabe por un montante superior a los 11.800 millones de euros.

Si París valía una misa, por esa parta se pueden dar muchas muestras de cariño y afecto. ¡Y así va la política internacional!