Una democracia con pobreza no es una democracia. Solo es una democracia cuando todos tienen un mínimo económico.
Si existen 40 millones de pobres, como en EE UU, entonces ese país no es rico.
Un impuesto a los supermillonarios es algo básico.

viernes, 21 de diciembre de 2007

María San Gil y el patetismo del PP

En todos los años de democracia que llevamos hasta ahora, ni en Euskadi ni en el resto del estado, en ninguna cámara parlamentaria, se había vivido una oposición tan esperpéntica por parte del primer grupo del arco parlamentario que no participaba del gobierno.

El PP durante esta legislatura en Madrid y en las dos o tres últimas de la cámara vasca se ha limitado a mentir, tergiversar e intentar demoler cualquier propuesta de los gobiernos que ellos no han conseguido constituir llevando sus posturas y actitudes a límites irrisorios.

¿Es posible que sigan pensando que esas "maneras" les servirán para obtener alguna ventaja electoral? ¡Qué engañados están!