Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Sí a la Y vasca

Como muestra de mi apoyo a este proyecto, os presento este vídeo promocional. Si sirve para terminar de convencer a algún dudoso sobre la bondad de la propuesta, mejor que mejor.