Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 31 de mayo de 2014

Condiciones que le pondría a cualquiera para llegar a acuerdos de Gobierno :

Puntos que asumiría 
cualquier ciudadano progresista 
de este país:

Auditoría de la deuda. 

Reforma fiscal distributiva 
para que paguen más los que más tienen.

Acabar con las puertas giratorias que comunican 
consejos de administración con consejos de ministros.

Fin de los paraísos fiscales.

Control público de sectores estratégicos 

y aplicación del artículo 148 de la Constitución.