Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 24 de mayo de 2014

Y a la tarde, primero negro y luego rojiblanco ... por destarte :

Y a la tarde, 
primero negro 
y luego rojiblanco ...
... por destarte :

Actualizado a las 23:45
Pues ni un partido ni otro
He perdido los dos.
En fin,
hablando de Partidos,
en la elecciones europeas,
espero mañana tener más suerte