“Al euskera le vendría bien quererlo de otra manera, quererlo mejor, quererlo mas inteligentemente y, sobre todo, no obligar a quererlo.
La realidad nos obliga a reconsiderar modelos y estrategias”
miércoles, 21 de mayo de 2014
¿Y todavía alguien se cree que la política y el fútbol no van de la mano?