Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 15 de mayo de 2014

Algunos sondeos acentúan la caída de las dos grandes formaciones españolas llegando a extender el pastel a 10 partidos

Según publica hoy Público.es 
la encuesta realizada por "Sondea Investigación Social" 
prevé un ascenso mucho mayor de las formaciones minoritarias 
que el previsto por el resto de las encuestas.