Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 4 de mayo de 2014

Lo que ve un hombre y lo que ve una mujer.

Buen vídeo.
Hay que verlo.
Todo es relativo.
Nada es lo que parece.
La primera interpretación no siempre es la acertada.
Los primeros impulsos deben ser reconsiderados y replanteados