Mi apoyo a Mari Carmen, y a todas las Mari Carmen con problemas similares en España.
Ejemplo evidente de la necesidad de votar en las elecciones.
De construir una alternativa progresista fuerte en el Estado,
que mantenga al PSOE en el lado correcto de todas estas historias.
Sí a la expropiación a los grandes tenedores de pisos en alquiler.

jueves, 1 de mayo de 2025

Manolo el del bombo, un personaje típico
de la España patriótica y futbolera.

El histórico aficionado que consagró su vida a la selección,
a la que siguió por todas partes, incluidos diez Mundiales.
El año que el Athletic jugó en Sevilla una final de Copa
 coincidí con él en el bar que regentaba en Valencia
y que ahora lleva una sobrina. 
El bar tenía tanto de bar como de museo.
Su negocio estaba en un lugar que parecía hecho a su medida,
en la plaza de la Afición, frente al estadio de Mestalla.
En esa cafetería nadie buscaba alardes gastronómicos.
La gente visitaba aquel santuario del fútbol para ver sus recuerdos
y hacerse una foto con el personaje. Manolo sabía rentabilizarlo.
Siempre vivió en estrecheces económicas y su popularidad fue una ayuda.
Su mujer, harta de tanto balón y tanto viaje, acabó abandonándole.
El personaje era una aleación de pasión por el fútbol y gusto por la fama.
Aquello le animó a viajar por todo el mundo detrás de La Roja.
Tan célebre era que la federación le pagaba los viajes.
Y cuando no lo hacía, protestaba y se creía con el derecho
a "recibir subvención. 
saludando a los jugadores.
Aquella obsesión por estar siempre presente le costó la ruina varias veces.
Aunque siempre se rehacía y regresaba a las tribunas