Aunque nadie le crea a estas alturas al Presidente norteamericano, la mera idea de comprar unas elecciones enteras, se supone que mediante endeudamiento público y a cargo finalmente de los contribuyentes, revela el grado cero de la democracia al que está llevando el trumpismo, apenas a cincuenta días de que los ciudadanos tengan en sus manos el destino político de su país, quién sabe si por última vez.
Trump cuenta con sólidos antecedentes para que nadie le crea. Es un mentiroso sistemático, compulsivo y pertinaz, sin recato para sostener sus mentiras después de que hayan sido desveladas.
Se puede decir sin miedo a equivocarse que es el enemigo público número 1 de la Democracia liberal que defendemos en Eusropa y no se ve a nadie capaz de hacerle frente.
Vaya dos meses nos esperan.