Este domingo en Alemania con las elecciones en Sajonia-Anhalt, comienzan una serie de votaciones en Europa y América que nos dejarán "pistas" de cómo la extrema derecha mundial está a punto, o no, de llevarnos al desastre.
Tras las alemanas, siguen las legislativas en Suecia (13 de septiembre),
las presidenciales en Brasil (4 y 25 de octubre),
las parlamentarias en Israel (27 de octubre),
las intermedias en Estados Unidos (3 de noviembre,
con la renovación de toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado),
y las presidenciales en Francia (18 de abril y 2 de mayo), amén de las municipales y autonómicas en España (23 de mayo) así como de las generales (aún sin fecha).
las parlamentarias en Israel (27 de octubre),
las intermedias en Estados Unidos (3 de noviembre,
con la renovación de toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado),
y las presidenciales en Francia (18 de abril y 2 de mayo), amén de las municipales y autonómicas en España (23 de mayo) así como de las generales (aún sin fecha).
Ninguno de estos comicios se parece, pero todos tienen en común que la ultraderecha sea o no un jugador fundamental.
De que sepamos bajarles las ínfulas o no, depende en gran parte
el futuro de nuestros hijos/as y nietos/as.