Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 7 de septiembre de 2026

Cuando las barbas de tu vecino veas cortar,
pon las tuyas a remojar, o pon más interés
en quitarle las herramientas al "presunto" barbero.

 Al escribir estas líneas todavía no se si podrán gobernar
los presuntos nazis en un territorio de Alemania.
No sería la primera vez que llegaran al gobierno
en base a los votos populares.
Y aunque haya algún "imbécil" que replique aquello de que
hay que respetar la voluntad popular,
todos sabemos cómo acabó aquello a mediados delo siglo pasado.

Repetir la historia antes de que se cumpla un siglo de aquella mierda
no solo me da pena, repugnancia y terror,
me resulta especialmente triste darme cuenta
lo mal que hemos transmitido nuestra generación 
lo que supone volver a repetir todo aquello,
y tener que escuchar que a mucha gente le importa un higo
renunciar a la democracia por orden, disciplina, mano dura 
y , en definitiva, un reinicio de una dictadura fascista.

¡¡Puff!!
No podemos decir que no se nos estaba avisando.
No podemos responder que todo esto es algo absolutamente inesperado.
Podremos acusarles de muchas cosas,
 pero no de ocultar sus intenciones.

¿Seremos capaces los demócratas de reaccionar de una puta vez?