Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Malos tiempos para la lírica

A 20 horas de finalizados los discursos del día del Alderdi, y tras unas cuantas horas de reflexión, digestión, comentario y charloteo, con mucha y variada gente sobre los posos que ha dejado la cita de este año, son varios los puntos que quiero destacar para comentar:

El enorme montaje realizado en la parte posterior del graderío, dan una imagen muy "de congreso de partido comunista chino", mucho "aparato" detrás, mucha "aparente" unanimidad, demasiada para los televidentes, y eso no siempre deja la imagen que inicialmente se haya podido querer transmitir.

Los mensajes que se transladan siguen siendo de lucha, confrontación y tensión. De buenos contra malos, de vascos buenos contra vascos malos, de acusaciones de las de siempre a gente con la que luego, incluso se puede pactar y no pasa nada, de frentismos innecesarios, vemos "frentes" en los "contrarios", lo que justifica la necesidad de crear y ampliar nuestro propio "frente", el que, incluso a veces, no reconocemos que practicamos. 

Mucho aviso de escenarios de batalla, mucha llamada a cerrar filas "contra" el enemigo, en definitiva, mucha épica y poca lírica. 

Malos tiempos para la lírica. Y la gente hace tiempo que se ha dado cuenta de que la vida, incluso la política, no es ni blanca ni negra sino una infinita sucesión de grises que cíclicamente se ajustan mas o menos a nuestros gustos. La gente, en general, prefiere la lírica. No preguntemos "solo" a nuestros guerreros si hay que ir al frente o no. Los guerreros viven de eso. Preguntemos también a los bardos y dejemos que sus rimas se oigan.