Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
viernes, 26 de septiembre de 2008
Mapa mundial del hambre
Pincha en la imagen para aumentar su tamaño. Nada nuevo. Demasiado conocido para que siga así, sin que se apliquen soluciones eficientes para evitarla.