Me cuesta creer que los cuerpos y fuerzas de seguridad no se coordinen lo suficiente
como para anular con contundencia cualquier amago de terrorismo y salvajada de principiantes.
Sería especialmente insultante si los salvajes cachorros vuelven a conseguir crear
una sensación de miedo e inseguridad colectiva,
algo que sin duda solo favorece, no olvidemos, a la extrema derecha de PP/VOX

lunes, 22 de septiembre de 2008

¡Vayanse al carajo!

El domingo nos hemos despertado con dos noticias terroristas que han copado los principales espacios de los noticiarios internacionales, de los digitales y de los de papel, y los primeros minutos en las ondas. Me refiero a Islamabad y a Euskadi.

Dos organizaciones terroristas distintas entre sí, pero con un mismo objetivo: Asustar a la población civil para forzar a la clase política dirigente de sus respectivos lugares a tratarles como fuerzas políticas con derecho a decidir. Mi mayor desprecio y repulsa para quienes diseñan, realizan, apoyan o no se atreven a condenar estos hechos.

Y, por otra parte, esta semana pasada varias organizaciones han sido oficialmente ilegalizadas. No voy a volver a pronunciarme sobre este tema porque lo que es evidente es que cualquiera que juega al mus y observa que uno de los contrincantes hace trampas, y entre otras cosas, se vale de su primo de “zumosol” para amedrentar al resto de jugadores, lo mas probable es que se le denuncie y no quiera nadie volver a jugar con él.

Pero oyendo solicitar apoyo y solidaridad, tal como le hemos oído a una de las Nekanes, viendo por otra parte que son incapaces de darlo a quienes han sufrido este fin de semana las acciones de ETA, dan ganas de mandarles al carajo.