Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 25 de septiembre de 2008

Transparency International ...


... ha hecho público su índice anual de la corrupción en el mundo. Los estados subdesarrollados continúan, como es habitual, en los puestos más bajos de la tabla, pero los países ricos no tienen mucho de qué presumir.

Leído en "Guerra eterna".