Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Ciao, ciao, Silvio

Quizás la coincidencia no sea mera casualidad. 

La realidad de su final se parece más a la de Al Capone, el mafioso que terminó entre rejas no por sus asesinatos sino por defraudar a Hacienda.

Ayer el Senado le expulsó no por sus violaciones a menores, sus innumerables corrupciones, por la demostrada compra de votos a políticos, etc ... sino por sus fraudes al fisco italiano.

Igualito, igualito que Al Capone. Por fin el "mafioso cara momia" comienza su declive que espero le conduzca directamente al infierno. Ciao Silvio.