Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 14 de abril de 2022

Mensaje del PP a sus votantes :
"Podeis votar con el corazón o con la cabeza, da igual,
porque después nos juntamos y gobernamos juntos".

La ultraderecha ya gobierna en una parte de España por vez primera desde el final de la dictadura, tras la investidura de Alfonso Fernández Mañueco como presidente de Castilla y León. 

Y lo ha conseguido gracias a un PP que acaba de 
renovar su liderazgo con una buscada imagen de moderación mientras avala como aliado a un partido que volvió a evidenciar en el debate en las Cortes de Valladolid su discurso populista, reaccionario, antifeminista, negacionista del cambio climático y dispuesto a acabar si puede con el Estado autonómico y derogar el Título VIII de la Constitución.

Pero ... ¡ojito!
Si el mensaje que lanza el PP a los votantes es que "podeis votar con el corazón o con la cabeza, da igual, porque después nos juntamos y gobernamos juntos".