La izquierda colombiana ahora tiene que demostrar que sabe gestionar.
La francesa que sabe llegar a acuerdos programáticos y de gobierno.
La andaluza, que las autocríticas suelen ser bien recibidas
por su electorado potencial y que de seguir así solo conseguirán
alcanzar la mas grandiosa de las insignificancias.

¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.