La izquierda colombiana ahora tiene que demostrar que sabe gestionar.
La francesa que sabe llegar a acuerdos programáticos y de gobierno.
La andaluza, que las autocríticas suelen ser bien recibidas
por su electorado potencial y que de seguir así solo conseguirán
alcanzar la mas grandiosa de las insignificancias.

«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.