Pero hete aquí que a veces, en ámbitos distintos de la vida cotidiana, hay excepciones. Y estos últimos días, he estado peleando por conseguir una de ellas.
Me he pasado varios días intentando pasar del positivo al negativo. Y por fin lo he logrado. Me refiero obviamente al test de antígenos.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.
