Pero hete aquí que a veces, en ámbitos distintos de la vida cotidiana, hay excepciones. Y estos últimos días, he estado peleando por conseguir una de ellas.
Me he pasado varios días intentando pasar del positivo al negativo. Y por fin lo he logrado. Me refiero obviamente al test de antígenos.
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.
