"La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen,
para provecho de gentes que sí se conocen pero que no se masacran". (P. Valéry)

lunes, 20 de junio de 2022

Veamos el lado positivo de las tres citas electorales del domingo.

Empezeños por la mejor. Colombia: Gustavo Petro lleva al poder a la izquierda por primera vez en la historia de Colombia.El exguerrillero se impone al populista Rodolfo Hernández con el 50,5% de los votos y tres puntos de ventaja. La contundente victoria del Pacto Histórico confirma el deseo de cambio de los colombianos, que pasaron página a décadas de gobiernos conservadores. Los tres puntos de ventaja alejan el fantasma del fraude, siempre presente, y ponen punto final a la campaña más tensa que se recuerda en Colombia. Ahora habrá que esperar que ningún "accidente de tráfico" ahoge las esperanzas del País.

La segunda cita, la francesa nos deja un mensaje claro: Macron y la izquierda tendrán que entenderse. Seguirá siendo la que tendrá más diputados que el resto, pero queda muy lejos de la mayoría absoluta.el presidente se verá obligado a buscar compromisos en una Asamblea Nacional con una poderosa oposición de izquierdas y de extrema derecha. El país tiene dos alternativas: o aprender la cultura del consenso, exótica en su sistema presidencialista, o verse abocado a la ingobernabilidad.

La tercera: Andalucia. Vamos a ver el lado positivo. Si la hostia de la izquierda no les hace replantearse las alianzas preelectorales, no sé que otro desastre podría motivarlo. El frenazo de Vox es de celebrar. Que el PP vuelva a recoger, como lo hacía desde los tiempos de Fraga, a la extrema derecha y al populismo rancio en su seno es mejor que tenerlos desmadrados fuero de la influencia del partido del pajarito. El domingo quedó demostrado. Y pensar que el resultado de Andalucia no es del gusto de Ayuso me lleva a verlo casi como positivo dentro de la realidad actual.