Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

domingo, 29 de marzo de 2026

Los del Ku Kux comienzan sus oscuros ritos
y se adueñan de las calles estos próximos días.



Son ganas de aparentar "piedad", de disfrazarse, de asustar,
de recordarnos eso de "aquí estamos, ateos, no nos olvidéis",
son ganas de prostituir la palabra "tradición".


El carácter popular del ritual queda profanado en muchos lugares de España
por butacas de pago a lo largo de los trayectos; la fe –que solía ser austera–
para muchos seguidores sigue siendo "orgullosamente sexista",
y hoy en día se mide en ocupación hotelera y miles de euros.
Supongo que esos okupas no importan tanto en las agendas políticas,
pero tradición, lo que se dice tradición, no son.