Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
viernes, 27 de marzo de 2026
Desde el bus, desde Madrid, en plena A-1 ... pregunto: ¿Quién es el listo que programa asfaltar una autovía el viernes al mediodía, en plena salida de vacaciones?
O el que permite que transportes especiales, especialmente lentos y voluminosos, que suponen eliminar un carril a efectos de tráfico, permite que circulen a esas mismas horas por carreteras especialmente abarrotadas ya de por sí?