Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 20 de marzo de 2026

Ayuso y Belarra. O se creen diosas ....
o se creen que somos gilipollas ...
¿o las dos cosas?

 La una, intentando convencernos que la "conquista española"
fue de lo más pacífica y beneficiosa para los lugareños.

La otra, creyéndose el ombligo de la Izquierda de la Izquierda,
boicoteando propuestas de unidad de acción,
ignorando una realidad contundente.