Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 29 de marzo de 2026

¿Y si la Unión Europea se pusiese de acuerdo por una vez?

 Si hay que seguir cambiando manillas se sigue,
pero cambiar "pa na" ... no tiene mucho sentido.

¿No sería mejor ponernos de acuerdo en una u en otra hora
y dejarnos de cambios innecesarios?

Mostrar cierta capacidad de acuerdo en Bruselas
podría ser el inicio de una nueva fase de consensos.
A ver si lo conseguimos y un servidor puede llegarlo a ver. Amén.