Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

viernes, 27 de marzo de 2026

Por el derecho a una muerte digna,
por el derecho a la eutanasia,
decidida por cada persona, cuando quiera
y sin que nadie tenga derecho a oponerse.

El final de la vida de Noelia Castillo, tal y como ella había pedido,
debería haberse cumplido, en la intimidad y sin ruido mediático,
el 2 de agosto de 2024, fecha para la que estaba programada
su eutanasia después de pasar todos los filtros
y con todas las garantías que contempla la ley. 

Pero murió ayer, a los 25 años, ejerciendo su derecho a la muerte digna, con su historia convertida en un asunto público zarandeado por la judicialización y la discusión en los medios a la que su propio padre, que previamente ya le había abandonado, recomendado y apoyado por grupos católicos radicales decidió boicotear la decisión tomada por su hija.

Qué asco dan los que ni viven felices, porque son unos amargados
ni dejan vivir a los que gozan de la vida pero pretenden joder
y ni se mueren, porque les acojona sus propias teorías
 ni dejan morir dignamente a los que así lo deciden.