Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Azkuna en el Forum Europa

.Debe quedarnos claro a los nacionalistas que sólo el pacifismo, la condena a ETA sin paliativos y el calor a las víctimas serán coherentes con nuestras señas de identidad, tradición y acuerdo político. Lo contrario podría valer para una exigua escaramuza política, pero sería nuestra liquidación a medio y largo plazo. Quien ama y vive en la radicalidad, perece en ella.

.Sería bueno que no caigamos nunca en la tentación de utilizar a los Otegi y cía. como compañeros de viaje mientras no se separen de la violencia, por mucho que nuestra situación política sea difícil.

.Defiendo la diferencia que nos da la foralidad y desde esa diferencia podemos contribuir al progreso del Estado. Y esto es compatible con nuestra convivencia con el resto de los pueblos, regiones y ciudades del Estado.

.Toca reagrupar a todos los nacionalistas democráticos desperdigados en siglas que sólo han conseguido debilitarnos. En mi debilidad está la fuerza, clamaba San Pablo, fuerza que es posible uniendo a los demócratas que creen que Euskadi es una nación, que amando a nuestra tierra podemos tener una visión universal.

.Es evidente que una parte importante del País Vasco no se encuentra a gusto en la estructura política de España, si bien eso no da derecho a utilizar la violencia. En este país ETA es nuestro mayor cáncer.

.El entendimiento entre las grandes sensibilidades, la vasquista y la española, es deseable, necesario y bueno para el país. No hay arreglos posibles excluyendo a la mitad del país. Ni antes ni ahora. La transversalidad sigue siendo mas necesaria que nunca.