Una democracia con pobreza no es una democracia. Solo es una democracia cuando todos tienen un mínimo económico.
Si existen 40 millones de pobres, como en EE UU, entonces ese país no es rico.
Un impuesto a los supermillonarios es algo básico.

martes, 8 de junio de 2010

Urkullu apuesta por la coordinación institucional. Pues ¡¡sea!!

Anda Urkullu haciendo visitas históricas (¡Manda huevos que se haya tardado treinta años en hacerlo!) y, de paso, solicitando coordinación institucional. Bien. Me parece justo y razonable. Y yo daría un paso más. ¿Que tal si coordinamos las decisiones que toman las Diputaciones en temas que afectan a la ciudadanía para que cualquier ciudadano o empresa vasca, viva o tenga su residencia en el territotio histórico que sea, tenga, por ejemplo, los mismos impuestos? 

Está bien que lo solicite al viento, pero bueno sería que empiece a ponerlo en práctica con los de su "casa".