Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 29 de junio de 2010

No es el momento más adecuado para tirar piedras contra nuestro propio tejado

Yo, hoy, no paro. 

En Euskadi, por aquello de que hay que llevar la diferencia hasta el extremo, está convocada una huelga general por algunos sindicatos. El caso es que, ni los que convocan, lo hacen unidos. Cada uno a su bola. El sindicalismo ya no es lo que era. Y la sensación cada vez mayor de distanciamiento entre organizaciones sindicales y trabajadores en general creo que es pública y notoria. 

La situación económica, sin duda, es grave. Pero parar hoy no ayudará a encontrar la salida a esta crisis internacional, tanto de origen como de ámbito desde el que se tienen que tomar las decisiones para encauzar las soluciones.