Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 20 de diciembre de 2010

2530. El sentido común retorna a Metro

Me alegro.

Y me congratulo doblemente porque el acuerdo ha sido fruto del dialogo entre las partes y porque los que se frotaban las manos señalando el desacuerdo como fruto de la incapacidad de las partes para hablar y acordar se han quedado con la garganta seca y con el dedo frió.

El Metro es un medio público clave y sus problemáticas internas no deberían verse influidas por enfrentamientos políticos entre instituciones y partidos. Y en este caso, desgraciadamente, ha sido así.