¿Por qué se oculta información y no se publican con suficiente transparencia los datos relacionados con la evolución del uso del euskara?
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Los controladores han cerrado el espacio aéreo español

Si esto no es la gota que colma el vaso, va a resultar que nos merecemos ésto y mucho más.


Sin duda un problema que lleva ya demasiados años amargándonos los periodos festivos y las fechas claves en las que más viajes de dan. Tres ideas me vienen a la memoria.

Que los controladores son unos "impresentables", algo que pocos lo pondrán en duda. 

Que en una época de crisis como la actual, que los que más ganan, y de manera desproporcionada, descontrolada y vergonzosa, sean los primeros que salen a la calle a protestar por sus restricciones salariales, es repugnante, despreciable e imperdonable.

Que durante todos estos años, desde que Aznar les dió aquellos "derechos" absolutamente injustos y fuera de toda lógica, en los que estos señoritos se han reído del país, de sus gobernantes y de sus gentes, la administración ha hecho mas bien poco por enderezar y racionalizar el tema. 

Sólo estos últimos meses hemos oído alguna palabra más sensata desde el Ministerio, palabras que se están demostrando escasas, insuficientes y que se las toman a risa, despreciando sin ningún rubor a autoridades, empresas y clientes afectados.

La ciudadanía, que no es tonta sabrá premiar o castigar aquellas actitudes firmes y rotundas desde la administración que impidan definitivamente que volvamos a vivir este esperpento. 

Expulsar de su hasta ahora puesto de trabajo a un controlador que se ríe, desprecia e insulta con su actitud prepotente e injustificable, me parecería menos lamentable y doloroso que quitarle el subsidio de 400 € a un parado.