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El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca. -Kant-

martes, 21 de diciembre de 2010

La Iglesia pide por el alma de Franco ... e invita a paella

www.elplural.com
Ha pasado un mes desde que se celebró el "acto de exaltación de idéas no democráticas". He querido esperar especialmente y ver quienes hablaban del tema y quienes corrían un tupido velo para tapar sus vergüenzas. Pero ...
La Iglesia católica lo ha vuelto a hacer. 

Con motivo del trigésimo quinto aniversario de la muerte de Francisco Franco, la parroquia madrileña de Santa Gema celebró una misa para rendir tributo al dictador que durante casi cuatro décadas asoló España. 

Justo a la izquierda del Altar Mayor ondeaba la que algunos denominan " bandera preconstitucional" y otros acortamos con el término "de los fatxas".

No es que me quite el sueño, y mientras sigan siendo pocos y cada vez menos, parece que la cosa está controlada, pero, ¿Por qué hay que dejarles que mantengan las brasas encendidas? ¿Y si llega un vendaval o un golpe de viento (crisis económica) y renacen?

Además, andan por estas tierras quitando fotos de otro tipo de fachas, tipos violentos, o condenados por apoyar a los tipos violentos, etc, etc,... Y digo yo, si a unos fachas les cortan las alas, ... ¿por qué a los otros les dan vitaminas?


paella-gratis-para-honrar-la-tumba-de-franco
público.es
Y digo vitaminas, en plan metafórico, pero lo que si parece que tomaron es paella. Ayer, sin ir mas lejos, en la reinaguración tras unas semanas en obras del "santuario". La gran afluencia de público obligó a retrasar media hora el comienzo de la ceremonia, tiempo que algunos de los congregados aprovecharon para rezar ante las tumbas del dictador Francisco Franco y el fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera. Esta vez no había símbolos fascistas visibles y entre los asistentes también se dejaban ver turistas y curiosos. Para calmar el hambre de los fieles, se ofreció una paella en la hospedería. Las apuestas sobre la gratuidad o no de la ración fueron la comidilla entre los presentes hasta que se resolvió el enigma. La paella fue gratis y el servicio de microbús para trasladar a los fieles de la basílica al restaurante, también.