«Dentro de veinte años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste.
Así que suelta amarras. Aléjate del puerto seguro. Aprovecha los vientos favorables para desplegar tus velas.
Explora. Sueña. Descubre» - H. Jackson Brown

martes, 22 de febrero de 2011

Internet y los dictadores. Ahora toca Libia.

La ola de cambio que estamos observando en los países islámicos tan solo hace unas semanas eran impensables. A los acontecimientos recientemente vividos en Túnez y en Egipto se suman estos días Libia y Bahréim. Del primero no sabemos si su histórico dictador, con más de cuatro décadas en el poder, sigue en el país o ya ha huido. El otro, el del golfo pérsico se ha visto obligado a suspender todo un acontecimiento mundial como es una carrera de Formula 1. Todos estos increíbles titulares de periódico se acumulan y amontonan en las primeras páginas de los informativos. 

Y en todos ellos hay un protagonismo impensable hace unos años: internet y sus redes sociales. Sin duda, un instrumento que en este tipo de conflictos sirve de ayuda inestimable para lo mas humildes y es el primer objetivo, junto a los tradicionales medios de comunicación, a enmudecer por parte de los dictadores. 

La larga marcha hacia la inevitable Libertad de estos países ha pegado un insólito acelerón y nada ni nadie impedirá que sus respectivos pueblos expulsen a estos estereotipos caducos de seres malignos y dictadores desfasados.