Da miedo que una gran inteligencia artificial controle nuestras vidas, pero aumenta significativamente mi terror el que esté en manos privadas y no controladas por un órgano público y multinacional, tipo ONU.
martes, 8 de febrero de 2011
La torre sin letras es más bonita
Entiendo que a la empresa en cuestión le interesa dejar su marca en la fachada.
Pero en mi opinión, el edificio queda más bonito limpio, sin letras.
Aunque puestos a elegir, me quedo con las blancas.