Han pasado 90 años del 18 de julio de 1936. Nada que celebrar. Mucho que recordar, reflexionar, lamentar y pensar. Y mucho que hacer para impedir que se repita.
martes, 8 de febrero de 2011
La torre sin letras es más bonita
Entiendo que a la empresa en cuestión le interesa dejar su marca en la fachada.
Pero en mi opinión, el edificio queda más bonito limpio, sin letras.
Aunque puestos a elegir, me quedo con las blancas.