Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 8 de febrero de 2011

La torre sin letras es más bonita

Entiendo que a la empresa en cuestión le interesa dejar su marca en la fachada.
Pero en mi opinión, el edificio queda más bonito limpio, sin letras.
Aunque puestos a elegir, me quedo con las blancas.