90 minutos de disfrute, que no es ni fácil, ni habitual por estos pagos.
Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona,
de un provocador profesional, sí, pero una única persona.
Una lástima que no se haya permitido que él solo haga el ridículo.
Una pena que los violentos de este país, le entren al trapo a este fascista y caigan en su juego.
Esta violencia solo beneficia a la extrema derecha del PP/VOX
domingo, 6 de febrero de 2011
Aupa Athletic
90 minutos de disfrute, que no es ni fácil, ni habitual por estos pagos.
