Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 31 de enero de 2012

La socialdemocracia perdida

La socialdemocracia europea está pagando el precio político de haber olvidado sus valores fundacionales de ética, comunidad y sobriedad, y por ellos carece de un modelo alternativo al impuesto por los "mercados". 

Más grave aún, parte de sus bases electorales potenciales está pagando un alto precio personal de miseria y desencanto. No es sorprendente que no vayan a votar, o que, en medio de la creciente fractura social, muchos lo hagan por la derecha, que por lo menos parece honesta en su oferta de sufrimiento e individualismo. 

Tristemente, esto, y otras cosas peores que puedan venir, ya se han visto antes. Pensemos, por ejemplo, en el éxito creciente de la demagogia ultraderechista.

La socialdemocracia perdida, otra vez
Antonio Cazorla Sánchez es catedrático de Historia de Europa