Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

viernes, 2 de marzo de 2012

Perdón católico y perdón laico


Dice la izquierda abertzale que la petición de perdón pertenece al terreno de la religión, que es una cuestión personal, que no es término político, y que ellos deben efectuar planteamientos políticos. Debemos empezar negando la mayor.

El perdón tiene, sobre todo en las sociedades democráticas, una dimensión política y jurídica; es decir, pública. Es precisamente en virtud de esta naturaleza pública por la que se establece la relación entre sociedad agredida y agresor.

ETA y en la parte que le corresponde también la izquierda abertzale deben saldar sus deudas políticas con la sociedad vasca. Junto al reconocimiento del daño causado a las víctimas, está el daño causado a la sociedad en su convivencia interna, aplaudiendo y justificando lo que no ha sido más que una pretensión de imposición militarista de unos objetivos que hoy dicen que se pueden y se deben alcanzar utilizando exclusivamente solo las vías democráticas. El error que ha supuesto para la libertad y la democracia en la sociedad vasca, y también para ellos mismos situar la violencia y sus fines no solo por encima sino también contra la vida y la dignidad de las personas. 

La izquierda abertzale sabe, al igual que el resto de la sociedad, aunque les cueste reconocerlo, que los presos van a tener que solicitar el indulto; es decir, el perdón para que pueda ser real en un tiempo razonable lo que verdaderamente quieren, que es volver a casa.
Xabier Gurrutxaga (2012-03-02)