Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 30 de marzo de 2012

Y ahora, ¿cómo sigue el partido?

Iñaki lo resume muy bien en su blog. Los sindicatos han conseguido parar el país. La sociedad tiene la misma esperanza o desesperanza que el miércoles. El gobierno, o los gobiernos tienen el camino por el que han de dirigirnos perfectamente delimitado. Ningún partido político con una representación parlamentaria alternativa ofrece un camino diferente menos traumático que el actual. Los presupuestos que se nos presentarán hoy serán los mismos que estaban elaborados días antes. Entonces.... ¿Ahora?  ... ¿Qué?