Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 24 de agosto de 2013

24-Y una extra ... no tan positiva

Foto tomada en la recepción de un hotel en Chester

Y, como no son perfectos, evidentemente,
 muchos de ellos, no todos afortunadamente,
tienen una estúpida atracción por la corona.
Hay que reconocer que el tema esta "bastante" arraigado.

Pero ... ánimo a los republicanos,
y que no cesen en el empeño.
Para mí, una Inglaterra republicana sería aun mucho mas atractiva si cabe.