Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 9 de febrero de 2014

Eloísa está debajo de un almendro


La primera vez que veo una obra en este teatro y, en este caso, me esperaba algo un poco menos especial, y me han sorprendido favorablemente con creces. ¡Magníficas actuaciones! 

La obra impresionante, merece mucho la pena.