Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 8 de febrero de 2014

Exhorto al Papa

Papa Francisco Primero:

tras un año vaticano

entre Borges y borgiano,

superado el té certero

del despertar mañanero,

¡coge el toro por las astas

y con furia iconoclasta

descarga la ley divina

sobre la usanza cochina

de los curas pederastas!

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