Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

lunes, 10 de febrero de 2014

Suiza. Ya vale. Europa debería reaccionar.

Espero sinceramente que la Unión Europea reaccione ante los resultados del referendum que se ha celebrado en Suiza que vualve a limitar la entrada de ciudadanos de países de la Unión Europea (UE) a su mercado laboral, a través del establecimiento de cuotas anuales que deberán aplicarse de aquí a tres años.

Propuesta en solitario por el partido de extrema derecha Unión Democrática de Centro (UDC), la iniciativa también restablece el principio de la preferencia por el trabajador nacional frente al extranjero, que se encontraba abolida para todos los trabajadores procedentes de alguno de los países de la Unión Europea.
El resultado de la votación debería obligar a la Unión Europea a replantearse su estrecha relación con este artificial país, ya que acaba con la libre movilidad de personas que ha regido entre ambos territorios desde el año 2002.
¿Afectará este tema a la inmigrante española hija del rey y acusada de malversación de fondos por la justicia española? ¿Se imaginan que se cerrase la frontera europea con Suiza? Algunos perderían algo más que la posibilidad de esquiar en aquellos hermosos parajes. ¿No es hora de desmontar ese injusto paraíso de ricos y ladrones de todo el mundo?